miércoles 25 de enero de 2012

Sacando fuerzas de flaqueza

Mucho tiempo sin actualizar, ¿eh? Bueno, tenía que soltar esto en algún sitio.

Me prometí a mí misma que este semestre de Erasmus lo pasaría con mejor actitud que el anterior. Parece que el mundo se pone de acuerdo para intentar hundirme cada vez que llevo una racha de optimismo, pero no me voy a dejar vencer.

Obviamente, me siento sola porque estoy a muchísimos kilómetros de casa, no tengo amigos aquí (solo a la otra Laura) y ni siquiera puedo hablar con mi familia porque no tienen Internet (mi madre me llama de vez en cuando, pero no mucho tiempo porque las llamadas internacionales salen muy caras). Además, resulta que el grupo de españoles de Castle Irwell me pone a parir sin que yo haya hablado con ellos apenas (el primer día, y en ese día ya me rehuían, como si llevara "ignórenme" escrito en la frente). Una chica en concreto dice que es una pérdida de tiempo estar conmigo (porque no me gusta beber ni ir de fiesta, todo muy lógico) y, a pesar de que la saludo amablemente cuando veo al grupo, nunca me contesta y me mira con cara de asco sin motivo. Hay otra gente de ese grupo que también me ignora cuando les hablo y no sé por qué. La verdad es que estaba haciendo lo posible por llevarme bien con todo el mundo y, de repente, me encuentro con este panorama. No me gusta que me desprecien sin razones aparentes...

Honestamente, me sentí bastante mal cuando me percaté de todo esto, y empecé a comerme la cabeza pensando en que igual por eso la gente acababa cansándose de mí, porque quizá no les aporto nada y soy tan aburrida que no soy capaz de hacer que alguien se lo pase bien solo estando conmigo. Luego le di la vuelta a la situación: ¿por qué me tiene que importar tanto lo que diga esa gente, que ni me cae bien ni me conoce, y más lo que dice una chica de la que están hartas todas las de su universidad? No hay motivos por los que me tenga que importar, la única razón es que soy sensible y me pareció injusto. Sé que tengo dificultades para relacionarme con la gente, pero hago lo que puedo.

Aun así, sé que estoy yendo por buen camino y me estoy esforzando todo lo posible por cumplir los objetivos que me planteé antes de llegar aquí en septiembre, si bien eso no quita que tenga muchísimas ganas de volver a casa con mi familia y mis amigos. Cuando estás lejos te das cuenta de las pequeñas cosas que se echan de menos, como los abrazos espontáneos o darle un beso de buenas noches a tu madre, que compensan cualquier discusión o problema que pueda surgir.

Cada noche intento irme a dormir pensando en cosas que me hayan alegrado ese día. Por cada cosa que me haga llorar, pienso esforzarme en encontrar otra que me haga reír. Quiero dejar de hundirme y no voy a dejar que nadie más lo haga, solo tengo que aguantar un semestre más.

Y a todos los que se recreen en hundir a los demás, solo tengo que decirles:

¡MOOSTACHE!


Que no se note que me he comprado la primera temporada de Hetalia en inglés.

1 comentarios:

  1. ¡No te desanimes! Tú misma lo has dicho, lo que tienes que hacer es tener presente tus objetivos, ir a por todas e intentar sonreír cada día.
    No te imaginaba así, la verdad es que me recuerdas cun poco a mí (xD) todo sea dicho. A mí también me cuesta un montón relacionarme con los demás, y personalmente creo que soy bastante aburrida (tampoco me gusta salir por ahí de copas y esas cosas...).
    Bueno chica, te deseo lo mejor. No nos conocemos personalmente, pero me pareces un encanto de persona, así que no te desanimes y que les den a aquellos idiotas que te rechazan.
    ¡Mucho ánimo!

    ResponderSuprimir